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ENTREVISTA A MOMOYO KAIJIMA, ATELIER BOW WOW

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07-04-2021
Tags: Artículos Profesores Noticias

La entrevista que presentamos a continuación fue realizada por Diego García-Setién y se llevó a cabo tras la finalización de la sesión crítica de proyectos desarrollados durante el workshop de Anne Lacaton en el MCH 2019, en Zurich, el 9 de mayo de 2019.

Arquitectos como agentes activos y conscientes de los ecosistemas urbanos

 

DGS: Me gustaría tocar tres temas interrelacionados: la ciudad como objeto de vuestras investigaciones y laboratorios de pensamiento arquitectónico, vuestra práctica profesional y vuestra experiencia docente.

A menudo recomendamos Made in Tokyo a nuestro alumnado al empezar los talleres. Les ayuda a entender cómo funciona la complejidad en la ciudad contemporánea y muestra el tipo de situaciones híbridas y las sinergias que se pueden encontrar. Les ayuda a relacionar diferentes capas de información que son susceptibles a convertirse en parte del proyecto.

En el libro definís ‘Da-Me’ como arquitectura anónima que no se diseña con intenciones estéticas sino con un propósito muy práctico, y se encuentra dentro de los límites de lo que se acepta culturalmente como ‘buena arquitectura’.

¿Estás de acuerdo con la idea de que la arquitectura industrial encaja en esta categoría ‘Da-Me’?

MK: Es una observación interesante la que haces sobre nuestra investigación… y sí, es así; Made in Tokyo incluye un número de ecosistemas industriales, en referencia a la producción de algo en un contexto urbano. Industrial se refiere a cierta escala de producción. Esto en ocasiones se encuentra en nuestro libro, por ejemplo, una planta de hormigón cerca de la autovía necesitaba mayor rapidez de distribución y transporte, mientras que también necesitaba conductores, que viven encima del mismo edificio.

En Tokio no hay sitio para construir y debido a esta presión, han empezado a hibridar sobre canales o calles preexistentes, por lo que el contexto urbano y su nivel de densificación se convierten en la razón por la que se dinamizan los edificios industriales. La inclusión de su ecosistema, no solo el edificio en sí, permite maximizar todo el entorno para que la producción entera sea de buena calidad. Lo que esperamos de la ‘arquitectura Da-Me’ es que ponga el enfoque más allá de la arquitectura. Cuanto más se extienda el límite de un edificio en un contexto tan concentrado como el de la densificación de Tokio, dispondremos de mayores cantidades de información más actual para entender cómo se extenderá o será acogido el concepto arquitectónico en su entorno. De allí que lo llamemos ‘arquitectura Da-Me’, pero también significa unidad medioambiental, ecosistema, o nueva hibridación. Estamos intentando explicar un nuevo marco para entender la condición del edificio. Es un objetivo interesante, incluso considerando edificios industriales. De hecho, forma parte de nuestro último área de interés: en ETHZ estamos utilizando el modelo de Bruno Latour, Actor-Network Theory, para pensar en los edificios como actores dentro de un contexto. Quizás se podría detectar algún que otro ‘fallo técnico o avería’ con lo expuesto en Made in Tokyo, pero ahora estamos expandiendo estas ideas para aprender a cómo leer y cómo traer nuestros entornos dentro del proceso de diseño. Está claro que cuando es cuestión de adyacencia es más fácil de entender, pero a veces las cosas no están en contacto. Puede que estén a cierta distancia y aún así muestren fuertes relaciones o apoyos mutuos. La industria o la producción de hoy necesita pensar en una red más inteligente.

DGS: Después de esta investigación sobre la ciudad, donde se muestran las relaciones entre la arquitectura y lo demás a modo de ecosistema, supongo que lo habréis incorporado a vuestra manera de proyectar, y cómo veis la arquitectura y los encargos profesionales. ¿Cómo utilizáis estas ideas en vuestra práctica? ¿Podrías contextualizarlas en lo que estáis haciendo ahora en el estudio?

MK: Llamamos recursos a todo lo que hay detrás de un edificio, incluyendo el edificio en sí.

La madera es un caso muy interesante porque tenemos tantos edificios de madera en Japón. La madera obviamente proviene de los bosques y sostiene a una gran industria a nivel nacional.

Durante la Segunda Guerra Mundial se talaron un gran número de árboles de los montes y al acabar, se dejaron prácticamente descubiertos. Entonces el gobierno pidió a los responsables del cuidado forestal que plantaran muchos árboles, ofreciendo fondos a estos proyectos en zonas rurales. Plantaron muchos pero claro, no se podían aprovechar durante los primeros 10 años, necesitando entre 60 y 70 años hasta que se pudiesen aprovechar de manera apropiada. Por eso, durante las últimas cinco décadas, el mercado de madera en Japón importaba mucho desde Norteamérica, cambiando por completo el mercado local y creando muchos problemas. Incluso si ya hubiese sido un buen momento para poder aprovechar los bosques nativos, muchas empresas madereras locales ya estaban en posiciones débiles o desapareciendo, y había una escasez importante de mano de obra especializada, personas con la competencia y el conocimiento para poder hacerse cargo de ello, haciendo que el aprovechamiento y uso de los recursos locales fuera problemático.

Se nos han presentado varios proyectos donde se busca reconectar esta ruptura entre la madera y la construcción local. Al principio funcionaba en redes locales para construir estructuras tradicionales como templos o santuarios, pero no necesitamos muchos templos hoy en día y las generaciones jóvenes no quieren las antiguas viviendas tradicionales; es algo anticuado.

Ahora el diseño es una de las cosas que hay que activar o que debe aparecer y tender puentes. Nuestro papel es el de ofrecer el diseño, pero este diseño consideraría técnicas tradicionales además de ofrecer nuevas idea y abrir, expandir el concepto original. Las viviendas en zonas rurales eran domésticas, pero ahora vemos que tienen que abrirse a poblaciones cambiantes. En un futuro próximo, Japón va a querer recibir nuevos habitantes de otros países, como turistas o migrantes. Dada esta tendencia, necesitamos una nueva visión para el uso de nuestros recursos. Nuestro rol es el de mostrar las opciones disponibles en estos contextos y enseñar una nueva manera de empoderar, y no desanimar a esta buena gente local. Queremos motivarles, decirles “¡Sois geniales! ¿Por qué no usamos vuestros conocimientos y recursos?”

Aunque también tenemos que atraer nuevo comercio. ¿Por qué querría venir gente aquí? ¿Cómo podemos atraerles? Por eso el turismo e intercambio rural y las hibridaciones de diferentes culturas son temas tan interesantes, relacionados con las actividades madereras mismas. Tenemos una extensa tradición y mucho conocimiento. La madera en sí es muy interesante, es profunda…

DGS: Lo que es interesante es que está relacionado con la producción, el paisaje y problemas ecológicos. Abordar estos límites hace que uno sea más consciente del alcance de las decisiones arquitectónicas y cuál es su impacto real en las comunidades. También quería preguntarte sobre vuestro trabajo en vivienda. Has dicho que al igual que la ‘arquitectura Da-Me’ representa la complejidad de Tokio, vuestra colección de viviendas mínimas también refleja las múltiples maneras de vivir en la sociedad japonesa contemporánea. ¿Cómo es de importante pensar en vivienda para la arquitectura del siglo xxi? ¿Cuáles son los retos, los cambios a los que se enfrenta el sector de la vivienda ahora mismo en cuanto a la hibridación?

MK: Nos dimos cuenta de que habíamos recibido muchos encargos de vivienda unifamiliar, aunque desafortunadamente la mayoría influenciadas por el modelo de la ‘familiar nuclear’.

Muchas querían que las ayudáramos a escapar del problema de la casa como espacio privado. La realidad es que necesitaban una casa para vivir, pero el mercado no te deja escapar del patrimonio o lo privado, solo protegerlo. Pero hay gente que quiere que la vivienda sea algo más significativo, muchos quieren un estilo de vida innovador y creen que nuestra colaboración les ofrecerá respuestas sobre su futuro plan de vida.

Por ejemplo, en la “Casa Gae” querían tener un espacio tanto para vivir como para trabajar. Durante el siglo xx, la vivienda y el espacio de trabajo han estado separadas, pero históricamente la casa ha sido el espacio de la empresa familiar también. Una casa era un complejo donde los espacios para vivir y trabajar compartían el mismo espacio. Hoy en día, parece que algunos proyectos de vivienda simplemente venden la superficie “consumida”. Es una verdadera pena. Por esto muchos de nuestros clientes quieren escapar de esta situación y crear una alternativa.

Otro motivo por el que nos encargan el diseño de una vivienda es cuando se trata de su primera casa, o la casa familiar. Quizás la hayan tenido los padres durante los últimos veinte o treinta años, y ahora están vacías tras su muerte. Les toca pensar en ello porque ahora tienen dos casas. ¿Cómo lo gestionan?

Algunas personas ya se están empezando a retirar o pensando en una segunda o tercera casa. Quizás la segunda vivienda sea la definitiva, o la podrían compartir con otras personas, abriendo su casa privada a un uso más social o comunal, y ayudar a crear una nueva red social a nivel local. Puede que sea esto por lo que tenemos muchos encargos de casas individuales, pero cada caso tienes condiciones diferentes. La mayoría de nuestros clientes son personas muy creativas que buscan un estilo de vida alternativo. Esto es todo un tesoro para nosotros, para pensar en el futuro y para pensar en cómo puede una casa hacer nuestras vidas más plenas y ricas. Una casa ya es un problema en sí en nuestra sociedad, por lo que también podríamos utilizar esta filosofía o ideario para resaltar más temas de lo común o público, porque también creo que el ámbito público es un ensamblaje de este pensamiento comunal y que lo público puede ser muy diferente en cada lugar. Intentamos entender algunas palabras y no solo el concepto; es más como una práctica local, la práctica individual o la creación de un caso de estudio, adecuada a nuestra futura manera de pensar.

DGS: Has mencionado que la arquitectura os ayuda a entender lo que ocurre en cada ciudad y sociedad diferente. El espacio doméstico siempre es una parte importante de nuestros cursos, donde buscamos nuevas maneras de vivir. ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta lo doméstico hoy? ¿Cuáles son los temas ineludibles para la práctica arquitectónica contemporánea?

MK: Lo doméstico es un tema enorme. Si entiendo a lo que te refieres, es un concepto a gran escala. Todavía usamos un tipo de condición: ¿quién vive?, ¿cómo vivir?, etc. No pienso demasiado en la domesticidad porque cada caso es muy distinto. Intentamos abrir el tema de la propiedad para trabajar a una escala algo mayor porque a veces es el mismo tema de privado y público. Lo doméstico también es una cualidad directa de la privatización. Si empezásemos un negocio en el espacio, tendríamos que recibir invitados y vender desde el interior. Encontraríamos lo doméstico solo en vivir y dormir, no más, porque la vida ocurre a diario y no tan dinámicamente ligado al dentro o fuera. La hibridación está actuando rápido y también sucede que hay una coincidencia interesante. Si pensamos en cómo la gente organiza su vida para ser más abierta, compartirla con alguien, o si empiezan a usar su casa como espacio de trabajo, este tipo de comportamiento va a ser muy beneficioso en extender los límites de lo doméstico. Si pudiésemos introducir cosas de estas, estaría genial, y siempre tratamos de hacer algún umbral o interfaz que sea más comunicativo. Si estás delante de una ventana bonita, una hermosa entrada o un jardín, o entran rayos de luz o una zona de secado… estos tipos de espacios también serán lugares interesantes como espacios para compartir, o para activar. Siempre esperamos que una casa funcione como el atelier bow wow: vivimos allí pero también trabajamos allí, por lo que es más complejo y este tipo de complejidad en lo doméstico también pertenece al siglo xxi, con lo que necesitamos más y más de esto para volver a aquella manera dinámica de vivir.

DGS: ¿Qué dirías que es lo que más os mueve cuando diseñáis una casa?

 

MK: Quizás la producción, la creación en la casa, no solo las funciones. Siempre imagino que la gente necesita cierta motivación para trabajar, expresarse en sus creaciones o en su vida. Es algo muy divertido y agradable.

DGS: Entonces, ¿la arquitectura estimula una manera de vivir?

 

MK: Sí, pero más creación, creación… la creación es importante.

DGS: ¿La arquitectura habilita y promueve la creatividad?

 

MK: La creatividad de la gente, incluyendo la creatividad en el trabajo o en el ocio, o más dentro-fuera… es actividad dinámica, con lo que podría ser jardinería o carpintería, o también podría ser abrir un libro de la biblioteca, enseñar, pintar, o tocar música o alguna cosa que se pueda compartir y abrir al vecindario.

DGS: Entonces, lo doméstico está muy relacionado con la producción.

 

MK: Creación, producción.

DGS: Vuestros dibujos siempre muestran el espacio construido en uso. Parece que los espacios activados son muy importantes para vosotros. ¿Crees que una especie de ‘pragmatismo poético’ podría definir la manera en que os aproximáis al diseño?

MK: Lo llamamos narrativa. Poético también es interesante, pero narrativa engancha más a la gente o el público que intenta entender nuestra visión no solo como arte, empezando a creer lo que proponemos, adaptándose o reaccionando a nuestras ideas; esto también es algo que nos mueve en el proceso del diseño: necesitamos compartir nuestras ideas.

Si quieres un aparcamiento en frente de una casa en un pequeño solar urbano de Tokio, empezamos preguntándote ¿por qué?, porque en Tokio hay transporte público y quizás no tengas que usar el coche todos los días. Solares pequeños ofrecen la posibilidad de empezar a probar estilos de vida diferentes que encajen con tu realidad. En este sentido, podrías cambiar tu estilo de vida construyendo y diseñando una casa con nosotros.

Cuando el cliente acepta y nos permite continuar sin el coche, entonces… el tema se convierte más en narrativa, un aspecto de una nueva vida o para un nuevo estilo de vida. Para mi también es muy interesante no ceñirnos solamente a la etiqueta de lo artístico, ¿sabes? Es como formular una hipótesis: ¿Qué pasa si pensamos así?

Made in Tokyo era lo mismo: podemos decir: “¡okay, lo híbrido puede ser interesante!, y entonces la gente empieza a plantearse: “oh, ¿qué tipo de hibridación es posible?”.

DGS: Ahora que mencionas el tema de los híbridos en Made in Tokyo.

¿Cuál es tu opinión sobre la idea de invertir el proceso? ¿Sería posible diseñarlos así desde cero, proponiendo este tipo de situaciones híbridas desde el inicio? ¿Hay alguna lección en los edificios industriales?

MK: Una parte muy interesante de la hibridación de la ‘arquitectura Da-Me’ es que hay una persona creativa que encontró el espacio y pensó que podría usarse para cierto fin, y esta es la razón por la que encontramos un uso secundario. A veces ya tienen alguna idea como una casa, o una fábrica con problemas de transporte, y solamente necesitan encontrar la manera de conectar las cosas entre sí en un ‘sistema de máquinas’. En ambos casos sería posible maximizar las condiciones del edificio, incluyendo un uso diferente o diferentes categorías de espacios. En edificios industriales, la superficie también podría ser un recurso para futuros inquilinos, funciones o usos. Así que lo que es interesante en este caso es la pregunta ¿qué fue primero, el huevo o la gallina? Yo no tengo la respuesta.

DGS: ¿Los arquitectos tienen la oportunidad de favorecer una ciudad compleja, compacta y diversa?

¿Tenemos que cambiar la manera en la que diseñamos? ¿Debemos cambiar nuestros estudios y oficinas?

MK: Quizás podríamos cambiar, creo que también podríamos ser parte de los usuarios.

Después de Made in Tokyo, la generación de arquitectos más joven empezó maneras más dinámicas de negociar con los vecinos, de crear y acelerar nuevas empresas.

Los arquitectos, por supuesto, se ven como personas ajenas. Somos un poco como “terceros” o, pero podríamos ser también entidades “2,5”, y esto quizás sea una decisión a considerar.

Recientemente hemos empezado a formar parte de más proyectos. Por ejemplo, hemos trabajado con una ONG durante más de diez años, diseñando cinco edificios. Siempre empieza con un proyecto pequeño, y luego sigue con un segundo, un tercero o más. Necesitas formar parte del negocio y pensar para poder colaborar.

Tras el desastre del tsunami, habíamos trabajado con ellos más de nueve años, y pensamos en darles nuestro pleno apoyo durante otros cinco años por temas de subsidios del gobierno. Más tarde empezaron a pensar en hacer un documental y nos preguntaron si queríamos ser miembros. Al principio estaba un poco sorprendida y dudamos si debíamos convertirnos en miembros o no, pero al final dijimos “sí, vamos a ser parte de esto” y asumimos también las responsabilidades…

DGS: Estás hablando de participar de manera activa en un proceso en curso, no solo como arquitectos o profesionales, asumiendo otro tipo de compromiso a nivel social.

MK: También se les pido a las generaciones más jóvenes que lo hagan si pueden. Creo que hay mucha riqueza para ellos en ser parte de la sociedad, para entender mejor las condiciones, porque cada localidad tiene un dinamismo diferente. Cuando pensamos en crear como arquitectos, si eres parte de ello, puedes comprometerte de una manera más dinámica, incluso si eres una figura ajena que desaparece tras el diseño.

Quizás los arquitectos del siglo xxi serán más comprometidos con proyectos donde tienen más responsabilidades.

DGS: ¿Cómo de importante crees que es la educación y cómo tratas con tus estudiantes?

 

MK: La educación es un intercambio entre gente para poder entenderse. Cuando enseño a mis estudiantes me gusta mucho escuchar sus ideas. Creo que es importante porque hay tantas opciones y deberían tener un propósito, un fin. Debería ser claramente sobre la naturaleza, o la sociedad, o algo que les interese, para estar más empoderados de cara al futuro, porque aunque se equivoquen, quizás les pueda asistir un poco. Claro, hoy en día todo el mundo quiere irse a diferentes campos, pero continúan pensando en construir edificios. Pero, ¿por qué pararles? Quizás solo hay un edificio. Los arquitectos requieren cualificaciones y habilidades muy especializadas, y no solo una habilidad. Creo que una buena educación social nos permite pensar sobre asuntos complejos.

Máster de Arquitectura en Vivienda Colectiva 2021

El Máster de Arquitectura en Vivienda Colectiva (Master in Collective Housing) es un programa de postgrado internacional avanzado presentado por la Universidad Politécnica of Madrid (UPM) y el Swiss Federal Institute of Technology (ETH) de Zurich.

 

El plazo de admisión para la edición de 2022 ya ha comenzado y permanecerá abierto hasta 31.01.2021 o hasta que se cubran la última plaza.

Encuentra más información sobre el MCH aquí. 

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